Demokratía

por Gustavo Barragán

Demokratía, es la palabra con que los griegos llamaban al sistema de gobierno donde la autoridad emanaba del pueblo es decir, que la autoridad era ascendente. Sin embargo, nuestro sistema democrático poco tiene que ver con el que que se ejercía en la Atenas del siglo V a.c., en él, el sistema electivo era directo entre otras diferencias.

He aquí la cuestión, nuestro sistema representativo contiene algunos aspectos que me quisiera compartir porque: ¿elegimos o nos dan un menú limitado para elegir? se ser afirmativo el segundo caso realmente eso ¿es democracia?.

En cualquiera de los dos casos, ¿ganará el mejor para gobernar? o el que por alguna operación de marketing se "venda" mejor ante los votantes. 

Hacerse conocer es otra de las preocupaciones de los candidatos pero ello implica disponer de dinero, yo puedo conocer a personas preparadas para la tarea de gobierno, pero no necesariamente el resto de los votantes. Entonces el dinero se vuelve fundamental para difundir ideas, presentar proyectos... en definitiva hacerse conocer. En la última elección hubo candidatos de 10 segundos de televisión y otros que con tranquilidad se explayaban varios minutos (demás esta decir que el de 10 seg. no logró ni el 3%) , además la prensa entrevistaba a los "primeros en las encuestas" (logrado con en dinero "invertido" en publicidad) con lo cual tenían mas espacios para hacer "marketing" y seguir captando votos. Llegamos así a una semi-plutocracia o sea el gobierno del dinero, es el dinero el que condiciona la "llegada" del candidato a la gente tanto para hacerlo conocer como para someterlo a la mas profunda oscuridad.

Si el dinero no pudo imponer a Memen como presidente es porque su puso otro tanto del otro lado, aparte de que la corrupción cansa hasta los que ganan con ella, porque al hacerse generalizada termina perjudicando a todos.

Otra cuestión es que nuestro país como república periférica puede sostener una democracia si las potencias centrales no la dejan (golpes de estado); y si la dejan, implantar políticas que beneficien a los argentinos pero perjudiquen sus intereses en el país. Tenemos entonces como única alternativa aprovechar los momentos de debilidad de esas potencias para implantar verdaderas políticas nacionales.

Pero semejante sistema no se sostendría sin dejar que una minoría sin influencia real entren al mismo para dar el "derecho al pataleo", y que en algunos casos dado su poca preparación dan vergüenza ajena (por supuesto hubo honrosas excepciones).

Entonces cabria preguntarnos si alguna vez nosotros, los argentinos tuvimos verdadera democracia o demokratía como la llamaban los griegos.