La Trampa

Profesor P. Martinez

Hemos asistido nuevamente como en los últimos 20 años a elecciones presidenciales, tiempo mas que suficiente para estar en condiciones de hacer un balance o varios balances del camino transitado.

A mediados de la década del 70, nuestro país en sintonía con otros países de nuestra Latinoamérica y por mandato directo de la política internacional norteamericana sufre un golpe de Estado, ideado por los grupos económicos cipayos y materializado (a sangre y fuego) por nuestras Fuerzas Armadas.

Siete años de oscuridad y terror de estado le costo (inicialmente) a nuestra patria el incruento vejamen, además de comenzar a destruir  los sectores industriales y herir fuertemente el tejido social.

Hacia los ochenta, después de un proceso de resistencia y desgaste (Multisectorial, Malvinas) la dictadura cae y la Argentina conquista nuevamente la democracia (en sintonía nuevamente con otros países hermanos).

Empezamos a transitar entonces por la senda de la "democracia" con la que teóricamente se comía se educaba  y tantas maravillas más.

Cabria detenerse en algunas cuestiones en referencia al concepto democracia, parafraseando a un conocido conductor  de TV (conocido escritor de discursos a los militares) la democracia etimológicamente remite   a gobierno del pueblo, es casi indiscutible que nuestra realidad democrática poco a tenido que ver con el concepto antes vertido, tendríamos que respondernos si efectivamente a existido a lo largo de estas dos ultimas décadas el gobierno del pueblo, tendríamos que preguntarnos también cuanto se ha hecho por lo intereses del pueblo y respondernos que tan democráticamente vivimos los 80 y los 90.

En los últimos meses del 2001 la hecatombe marca el comienzo de una nueva politización de determinados sectores de la sociedad, los argentinos se niegan rebeldemente a  seguir pagando con su sudor y sufrimiento el escandaloso lujo de la mayoría de la clase política dirigente que sumió al país en la miseria, agrandando vergonzosamente los índices de desocupación y desnutrición.

Los medios masivos de comunicación (verdaderos monopolios desinformantes) instalan la imagen apocalíptica de una argentina al borde de la  disolución  y  el colapso, prendiendo fuerte en amplios sectores de la ciudadanía la idea de una  necesaria política represiva, el enemigo es el que reclama comida y los salvadores aquellos que durante décadas la negaron.

Entramos de lleno al periodo de reconstrucción nacional con la misma dirigencia mezquina y egoísta que nos condeno con sus políticas neoliberales a la situación actual. La política argentina se renueva de la mano de Menen, Duhalde; Alfonsin, Patti, Rico, Kirchner y sigue la lista de colaboracionistas del establishment.

La pregunta entonces que hago y les hago a todos es la siguiente ¿ no a significado nuestra teórica democracia la trampa del continuismo golpista desde el 76 hasta esta parte?.

Responder solo será posible sumergiéndonos en la argentina profunda, en la argentina negada, allí donde la ley sigue siendo el hambre y el gatillo fácil, donde la gente deja ser números para índices y se transforma en rostros desesperanzados y vientres inflamados, allí donde la trampa muestra su cara verdadera.