III) DECLARACIONES:

Durante el trámite de las actuaciones, tanto en la sede del Juzgado Federal Nro. 6, como del Tribunal a mi cargo, se recibieron las declaraciones que a continuación se detallan:

      a) Testimoniales:

- JUAN BUSTOS FERNANDEZ, Presidente de Y.P.F. S.E. (fs. 2216/17, 2632 y 3169).

- AGUSTIN FRANCISCO NUÑEZ, Director de Y.P.F. S.E. (fs. 2222/23 y 3084).

- MARIO LUIS PIÑEIRO, Presidente de Y.P.F .S.E. (fs. 2248/49).

- CARLOS MARIA BENAGLIA , Presidente de Y.P.F. S.E. (fs. 2256/61 y  3068.).          - JORGE FERNANDO SCORCERIA, Gerente de Finanzas de Y.P.F. S.E. (fs. 2275/82).

- JOSEFINA MONICA D’IMPERIO, Director de Y.P.F. S.E. (fs. 2283/85).

- PEDRO BISIENS, Administrador Gral.de Agua y Energía (fs. 2357/58).

- LEOPOLDO BLANCO, Presidente de Agua y Energía (fs. 2361/63).

- RAUL ARNOLDO SANCHES, Presidente de Agua y Energía (fs. 2366/81).

- HECTOR ARTURO PEREZ, Presidente de Agua y Energía (fs. 2383/84).

- HECTOR NORBERTO GIORGETTI, Gerente de Finanzas de Agua y Energía  (fs. 2388/89).

- ALDO MANUEL ALVAREZ, Gerente de Contabilidad de Agua y Energía (fs. 2429/33).

- LEOPOLDO PORTNOY, Vicepresidente del B.C.R.A. (fs. 4616).

- ADOLFO FRANCISCO SILENZI DE STAGNI, Presidente del Centro de  Estudios General Mosconi (fs. 2509/11 y 3244).

- EGIDIO IANELLA, Presidente del BANADE (fs. 2599).

- ALIETO ALDO GUADAGNI, Secretario de Energía (fs. 2644).

- JULIO ALBERTO VARELA, Director de la SIGEP (fs. 3005).

- RAFAEL JOSE CULLEN, Director de Y.P.F.S.E. (fs. 3073).

- FEDERICO L. AMADEO, Vicepresidente de Y.P.F. (fs. 3076).

- JOSE COSENTINO, Director de Y.P.F.S.E. ( fs. 3081).

- HECTOR JUAN FIORIOLLI, Presidente de Y.P.F.S.E. (fs. 3091).

- OSCAR MUSSINI, Vicepresidente de Y.P.F.S.E. (fs. 3115).

- JULIO CASAS, Director de Y.P.F. (fs. 3105).

- RICARDO LEZCANO ZINNY, Presidente de Y.P.F. (fs. 3117).

- LUIS A. GONZALEZ, Director de Y.P.F. (fs. 3121).

- RODOLFO H. QUESADA, Director de Y.P.F. S.E. (fs 3147).

- OSCAR F. ABRIATA, Director de Y.P.F. S.E. (fs. 3179).

- JUAN LUSI VENDREL, Director de Y.P.F. S.E. (fs. 3162).

- HORACIO VIDU, Director de Y.P.F. S.E. (fs. 3248).

- ALBERTO A. CAAMAÑO, Contador Público Funcionario de Y.P.F. S.E. (fs. 3356).

      b) Informativas (art. 236 segunda parte del C.P.M.P.):

- HÉCTOR LAPEYRADE, Presidente de Y.P.F. S.E. (fs. 2577).

- CARLOS GUILLERMO SUAREZ MASON, Presidente de Y.P.F. S.E.  (fs. 2582).

- JUAN CARLOS REYES, Presidente de Y.P.F. S.E. (fs. 2586 y 3171).

- CARLOS DELFIN ROJO, Director de Y.P.F. S.E. (fs. 2589).

-.GUILLERMO WALTER KLEIN, Secretario de Programación y Coordinación  Económica (fs. 2741, 5296/302).

- DIEGO URRICARRIET, Ministro de Obras y Servicios Públicos (fs. 2902).

- SERGIO A. MARTINI, Ministro de Obras y Servicios Públicos (fs. 2905).

- DANIEL ALBERTO BRUNELLA, Secretario de Energía (fs. 3156).

- FRANCISCO PÍO NORBERTO SOLDATI, Director del B.C.R.A.(fs. 4610/15).

- ENRIQUE EUGENIO FOLCINI, Director del B.C.R.A. (fs. 4618/78).

- EVARISTO HERMES EVANGELISTA, Gerente de Exterior y Cambio del  B.C.R.A. (fs. 4729/30).

- ANTONIO ELEODORO CONDE, Gerente de Exterior y Cambio del B.C.R.A. (fs. 4747/54).

- ANTONIO GUILLERMO ZOCALI, Gerente de Relaciones Internacionales del B.C.R.A. (fs. 4775/78).

- ROBERTO ANCAROLA, Gerente de Relaciones Internacionales del B.C.R.A. (fs. 4860/75).

- JORGE EUGENIO MAGISTRELLI, Subgerente de Exterior y Cambio del  B.C.R.A. (fs. 4926/27).

- PEDRO CAMILO LOPEZ, Gerente General del B.C.R.A. (fs. 4928/29).

- ADOLFO DIZ, Presidente del B.C.R.A. (fs. 4951/5028 y 5071/79).

- ARTURO CARLOS MEYER, Gerente de Investigaciones y Estadísticas Económicas del B.C.R.A. (fs. 5056/58).

- JOSÉ LUIS MACHINEA, Gerente de Finanzas Públicas del B.C.R.A. (fs. 5059/70).

- JORGE ROBERTO HOLGUIN, Director General de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Economía de la Nación  (fs. 5094/95).

      c) Indagatoria (art. 236, 1° parte del C.P.M.P.):

- JOSE ALFREDO ANTONIO MARTINEZ DE HOZ, Ministro de Economía de la Nación (fs. 2684, 3673/85, 3795/96 y 5304/17).

De las declaraciones apuntadas, solo se glosarán y se efectuará una síntesis de aquellas consideradas por el Tribunal como de mayor importancia en relación a los hechos investigados; y para el resto de las declaraciones, en honor a la brevedad se remite a las fojas apuntadas para cada una.

a) Alberto Andrés Caamaño. -ex-funcionario de Y.P.F. S.E., expresó que la actividad petrolera requiere aplicación intensiva de capitales y en condiciones de alto riesgo; -que el principio es el de procurar la autofinanciación de las inversiones con ingresos propios; -que Y.P.F. en 1961/62 se autofinanció con fondos propios, y que en la década del ´60 también el financiamiento es con fondos propios; -que a partir de 1973 el precio del petróleo nacional no se adecuó a los precios internacionales y ello se reflejó en el costo de los equipos; -que el porcentaje de financiación de la inversión con fondos propios en la década del ´70 bajó, ello se revirtió en 1977 pero volvió a bajar a partir de 1978, mostrando valores muy bajos en 1980 y negativos en 1981; -que centralizada la cuestión en los ejercicios económicos de Y.P.F. 1976/1982 se observa el efecto que sobre la situación patrimonial causa la política tarifaria, provocando un incremento de endeudamiento de Y.P.F.; -que se observaba: 1) insuficiencia de ingresos por ventas para cubrir los costos, 2) resultados operativos negativos que no permiten cubrir las inversiones, y 3) un costo de financiamiento alto con operaciones de endeudamiento externo significativas; -que la deuda externa de Y.P.F. de fines de 1976 era equivalente a 10 meses de venta, y a fines de 1981 equivalía a 21 meses de venta; -que en el período 1976/1980, la deuda externa de Y.P.F. pasó de un total de U$S 372 millones a U$S 3.930 millones, y en 1981 se elevó a U$S 4.050 millones; -que el comportamiento de la empresa a nivel resultado mostraba una insuficiencia de los ajustes tarifarios para cubrir los costos, exigía un aumento de las inversiones necesarias para mantener el nivel de producción e incrementar las reservas y la existencia de un desfasaje entre la tasa de cambio y los incrementos de precios internos; -que en nuestro país, los precios de los crudos y retenciones son fijados oficialmente, y que cualquier retraso en relación a los costos repercute en la situación económica de Y.P.F.; -que en 1977 se recompusieron los precios y hubo acuerdo de mantenerlos, pero que a partir de 1978 declinaron los mismos en relación a afrontar los costos; -que las compañías petroleras tienen asignado un costo a través del precio del crudo que le vende el estado -abonado a Y.P.F.- pero que sin embargo el costo para Y.P.F. es mayor; -que para las empresas privadas el precio de venta menos los impuestos, menos el costo pagado, sufragaba sus costos y generaba utilidad; -en relación a lo anterior, el declarante aportó gráficos para demostrar la brecha existente con relación a precios, retenciones y costo, que se puede asimilar como subsidio al consumo; -aportando también cuadros y notas que intentan visualizar la situación de costos en relación a los porcentajes de retención autorizados, también acompaña estructura de costos en nuestro país y el resto de los países, la resolución 170/80 del Ministerio de Economía de la Nación del 22/2/80, que establece las normas para acceder as los préstamos externos. Expresó  también que existe íntima relación entre el desfasaje en los precios respecto de los costos y el endeudamiento de Y.P.F.; -que el aumento de endeudamiento externo de Y.P.F. era un promedio de U$S 80,7 millones por mes, que la única forma de satisfacer los requerimientos de Y.P.F. era mediante préstamos del exterior; -que el Ministerio de Economía de la Nación aprobaba el presupuesto de recursos gastos e inversiones y la cuenta de fuentes y usos de YPF SE y el resto de las empresas públicas y entes estatales, para luego ser aprobada por la Comisión de Asesoramiento Legislativo y el Poder Ejecutivo Nacional, que sobre la base de esto, la Secretaría de Hacienda determinaba el cupo de deuda de cada uno de los entes y el BCRA establecía la moneda, las pautas y condiciones generales del endeudamiento interno de YPF; -que el BCRA tomaba fondos para requerimiento del erario público, de los grandes bancos estatales para sus actividades específicas, y las empresas del Estado para financiar inversiones no cubiertas por fondos propios; que ningún banco podía financiar a YPF SE sin alterar el sistema; que no existía posibilidad de endeudarse por sobre los montos autorizados por el gobierno nacional y que debía necesariamente existir la previa autorización del BCRA con previa autorización presupuestaria; -que como el nivel de precios de los combustibles no crecía se recurrió al endeudamiento externo para hacer frente a los costos; -que hubo una declinación natural de los yacimientos y un aumento de costos de capitales y gastos corrientes; que en la práctica usual de la actividad petrolera son importantes: 1) explorar y producir con autofinanciación y 2) que el endeudamiento es a largo plazo y no es usual el financiamiento de corto y medio plazo, que el proceso de exploración y explotación dura aproximadamente seis años, luego mal podría pagarse esto en el corto y medio plazo, que a mediados de 1980, los estudios indicaban una sobre valuación del peso en el orden de 65%; -que YPF SE disponía de costos de producción en base a lo que surgía de la contabilidad de las cuentas de ejecución presupuestaria, que un incremento en el nivel general de precios de los combustibles de alrededor del 10% implicaba un aumento del 1% en el nivel de precios mayoristas; -que no era técnicamente adecuado asignar costos por productos, que lo que se obtenía era costos por línea y por ello era factible decir si las tarifas eran suficientes, que respecto de los precios FOB manifestó que a junio de 1981 el incremento  necesario para poder cubrir los costos era del 105%, y ello implicaba alrededor de un 55% de retención, y un 26% de aumento en el precio de venta, y el efecto que este aumento hubiera producido desde el punto de vista inflacionario era de alrededor del 2,5%.

      b) Mario Bustos Fernández, Presidente de YPF SE en el período agosto de 1982 a diciembre de 1983, prestó declaración testimonial a fs 2216/17 y expresó: que en relación a los criterios que se utilizaron para determinar la necesidad y oportunidad de endeudarse a través de créditos externos, durante su gestión no se contrataron nuevos créditos, que pudo haber renovaciones efectuadas directamente por le BCRA; -que durante su gestión la Sindicatura de Empresas Públicas -SIGEP- no formuló objeciones a la metodología seguida para el endeudamiento externo, que en este aspecto no se siguió la política que lo precedió antes de su desempeño; -que la SIGEP, estuvo de acuerdo con las críticas que el dicente formulara, respecto de las gestiones anteriores que condujeron al endeudamiento de la empresa; -que en relación a la política tarifaria aplicada, el déficit y el endeudamiento en YPF SE antes de, y durante  su gestión, dijo que hasta el año 1978, la tarifa vigente, cubría como mínimo el costo de YPF, y tal como lo requiere la ley  de hidrocarburos; -que a partir de ese momento y para mantener los precios de venta al público de los productos, a un ritmo menor a la inflación, se comenzaron a establecer precios menores al costo de producción de Y.P.F. S.E.; -que de esa manera se llegó en algunos momentos, a que el precio sólo representara el cincuenta por ciento de sus costos; -que durante su gestión la empresa informó sobre sus costos a la Secretaría de Estado de Energía, quién estaba cargo del Dr. Alberto Guadagni, que fue ajustando los precios de manera tal que en forma paulatina, se llegó a que solamente estuvieran un diez por ciento debajo de los costos; -que si las tarifas se hubieran elevado permanentemente a partir de 1978, de acuerdo con lo dispuesto con la ley de hidrocarburos, al mismo ritmo que subieron los precios mayoristas no agropecuarios, Y.P.F. S.E. no hubiera necesitado crédito alguno para financiar su déficit, y por lo contrario a fines de 1983 se hubiera alcanzado un superávit de importancia; -que de haberse aplicado la ley de hidrocarburos no se hubiera producido déficit y el endeudamiento externo consiguiente de Y.P.F. S.E., y asimismo dejó constancia que los costos operativos de Y.P.F. a esa época eran menores que en el plano internacional, y que estaban alrededor de cien dólares estadounidenses el  metro cúbico de petróleo contra un valor internacional de ciento ochenta dólares por  metro cúbico.

      c) Carlos María Benaglia, Vicepresidente de Y.P.F. S.E. desde julio de 1977 hasta el 10 de diciembre de 1979 cuando ocupó el cargo de Presidente de la empresa referida hasta abril de 1981, quién declaró testimonialmente a fs.2256/61; y sobre el tema específico del endeudamiento externo de Y.P.F. S.E. dijo: -que al endeudarse en moneda extranjera Y.P.F, el B.C.R.A. a cambio de esta última le daba los pesos correspondientes y además decía si había que tomar préstamos en el exterior; -que entiende que el Ministerio de Economía de la Nación no podía alegar ignorancia de que Y.P.F. S.E. necesitaba financiación; -que nunca recibieron moneda extranjera, que se endeudaban en dólares u otras divisas pero que ellos no la recibían, que del B.C.RA. sólo recibían moneda argentina.

      d) Antonio Eleodoro Conde, Gerente de Exterior y Cambio del B.C.R.A., presta declaración informativa a fs.4747/54, en relación a la cuestión del endeudamiento externo de Y.P.F. S.E. y de las empresas del estado, aportando el expediente 5539 (ver fs. 4748/53) del B.C.R.A. vinculado a la toma por parte de Y.P.F. de préstamos externos en forma anticipada en relación a sus necesidades, quién dijo: -que con respecto a si en alguna oportunidad empresas del estado, requirieron préstamos anticipándose a sus necesidades, en el mercado externo, para solventar dificultades en el mercado de cambios y todo con referencia a la nota del ingeniero Benaglia del 20-2-81 y anexos del expediente citado precedentemente, que no recuerda operaciones de ese tipo y que a su nivel no se indujo a empresa estatal alguna a efectuar operaciones de esa clase; -que de los Directores del B.C.R.A. que se vinculaban con el Ministerio de Economía de la Nación y el tema de la D.E.A. puede mencionar a Soldati en lo referente a financiamiento externo y a Folccini en financiamiento interno; -que respecto a los motivos por los cuáles las empresas renovaban créditos en el exterior por capital e intereses, dijo que las empresas no pagaban intereses por carencias de disponibilidades y que la Tesorería de la Nación no aportaba fondos para ello; -que entiende que en los niveles gerenciales del B.C.R.A., llamó la atención el crecimiento de la D.E.A. y que algo se debe haber escrito; -que el asesoramiento de la línea gerencial sobre créditos entregados a empresas estatales no obligaba al Directorio del B.C.R.A si este tenía otra opinión, se hacía lo que el Directorio decidía; -que con respecto a préstamos tomados en una determinada plaza y posterior colocación de los mismos en dicha plaza, dijo que podía suceder que una empresa obtenía divisas por medio de un préstamo, y que mientras se operaba la conversión a moneda nacional se colocaban a corto plazo las divisas en la misma plaza, como para no perder el rendimiento de tales fondos; -que podía llegar a haber una pérdida, por la diferencia en el “spread” pero que no era resorte del declarante determinar la realización de dichas operaciones, que todo obedecía a políticas fijadas por el Ministerio de Economía de la Nación;

      e) José Luis Machinea, Gerente de Finanzas Públicas del B.C.R.A. en el período bajo examen, prestó declaración informativa a fs.5559/70, en relación al trámite global de la D.E.A., quién expresó: -que de la cuestión directa de la D.E.A., se ocupaba de las negociaciones el Dr. Soldati, pero en la definición del endeudamiento externo también trabajaba el Dr. Folcini; -que la relación de Gerencia de Finanzas Públicas con el tema del endeudamiento externo era relativamente menor; -que la tarea principal de la Gerencia de Finanzas Públicas en dicha época y actualmente (29-6-88), es aconsejar sobre las fuentes de financiamiento interno del gobierno nacional, sin embargo existía una comisión creada en 1980 por la Presidencia del Directorio del B.C.R.A, cuya tarea era ordenar las necesidades financieras de las empresas públicas en el mercado interno y externo; -que la distribución oficial del endeudamiento de las empresas públicas era determinada por el Ministerio de Economía de la Nación y la Secretaría de Hacienda enviándosela luego al B.C.R.A.; -que esta distribución era tentativa y la Comisión opinaba sobre el efecto que en el mercado interno o externo podía tener el endeudamiento global de las empresas lo cuál era manejado por el B.C.R.A; -que enfatiza que la tarea principal de la Gerencia de Finanzas Públicas era encontrar los mecanismos idóneos para que el endeudamiento de las empresas públicas no generara problemas en el mercado financiero doméstico; -que las empresas públicas requerían de la autorización del B.C.R.A. para endeudarse en el mercado interno o externo; -que en el mercado interno las operaciones se hacían a través de licitaciones públicas; -que en el mercado externo la operativa era manejada por la Gerencia de Exterior y Cambio; -que sobre el tema específico del endeudamiento externo de Y.P.F. S.E., en forma anticipada a sus necesidades, a instancia del B.C.R.A., recuerda  una operación importante de Y.P.F. a comienzos de 1981, que no fue sometida a dictamen de la Comisión respectiva, ignorando donde fue tomada la decisión para esa operación, pero que no partió de dicha Comisión; -que en relación a la atención que le pudo haber llamado, que alguna empresa pública renovare créditos por capital más intereses dijo que la renovación del endeudamiento externo de las empresas públicas era y es competencia de la Gerencia Exterior del B.C.R.A., pero era claro que en dicho período el aumento del endeudamiento externo iba más allá de la renovación del capital e interés de las empresas públicas, suponiendo que tenía que ver con la necesidades financieras de las mismas y los objetivos de política económica de ese momento; -que lo que si se observó y se alertó en mayo de 1981 era que el endeudamiento era de largo plazo; -que desconoce cuál era el destino que el B.C.R.A. le daba a las divisas, que eventualmente ingresaban al B.C.R.A. con motivo de la operatoria de endeudamiento externa, siendo la tarea de colocación de divisas atribución de la Gerencia de Exterior y Cambios.

      f) Evaristo Hermes Evangelista, Gerente de Exterior y Cambios del B.C.R.A.  a partir de 1976 y subgerente de Exterior a partir de 1980, presta declaración informativa a fs.4729/30, expresando: -que la Subgerencia General de Exterior supervisaba lo relativo a exportaciones e importaciones, el mercado de cambios, los convenios con otros bancos o países y las solicitudes que formulaban las empresas públicas y privadas para la realización de pagos al exterior; -que el sector a su cargo dependía de la Gerencia General y de la Presidencia del Banco; -que las empresas públicas que querían recurrir al financiamiento externo tenían que hacer primero dos presentaciones una al B.C.R.A y otra al Ministerio de Economía; -que la decisión de que si la empresa pública iría a endeudarse en el exterior o en el mercado interno era tomada en forma conjunta por el Directorio del Banco y por el Ministerio de Economía; -que en el Banco existía una Comisión a tal efectos y que dicho tema estaba específicamente a cargo del Dr. Soldati; -que no recordaba operaciones en que los Directores del B.C.R.A. requirieran a las empresas públicas y específicamente a Y.P.F. a efectos de que solicitaran créditos externos anticipándose a sus necesidades; -que con respecto a la renovación de créditos externos por parte de las empresas públicas por capital e intereses, dijo que a su entender las renovaciones se hacían por dos motivos, o por falta de dinero por parte de las empresas de abonar el préstamo recibido o por escasez de divisas del B.C.R.A o ambas causas a la vez lo que permitía de común acuerdo la renovación; -que en relación al requerimiento de préstamos por parte de las empresas públicas a un Banco del exterior y simultáneamente efectuar depósitos en el mismo Banco, dijo que no tenía conocimiento que estas operaciones se hayan realizado en forma global por el importe recibido, si que el Banco Prestamista podía haber recibido depósitos dentro de las colocaciones normales que realizaba el B.C.R.A. a la mejor tasa del mercado; -que estima que hubo una Comisión que se ocupaba de la gestión del endeudamiento externo, y que por ejemplo fijaba las prioridades de financiamiento externo o interno y que no recordaba a sus integrantes; -que en relación a la aprobación de autorizar a requerir préstamos  por parte del B.C.R.A. y del Ministerio de Economía, dijo que en todos los casos ningún funcionario del Ministerio de Economía podía resolver la aprobación individual de un préstamo, sino que lo podían hacer siguiendo directivas expresas del Directorio del B.C.R.A. y de las autoridades superiores del Ministerio de Economía, pues ellos eran quiénes fijaban la política.

      g) Arturo Carlos Meyer, a fs. 5056/58 presta declaración informativa Arturo Carlos Meyer quien desde 1975 se desempeñaba como gerente de investigaciones económicas  del BCRA, cuyos conceptos mas salientes fueron: -que donde él se desempeñaba, era en el sector correspondiente a estadística económica, y que el nombre de investigación con el que se la conocía podía llamar un poco a engaño, y que él no era responsable de la totalidad de la estadística; -que la estadística de la DEA, del sector externo, no era propiamente realizada por su gerencia,  sino en la gerencia de exterior y cambio; -que era responsable de la elaboración del balance de pago, en el cual se utilizan datos en forma parcial de la DEA; -que en esa labor tuvo desempeño hasta diciembre de 1978; y que la sub gerencia general de exterior y cambio se encontraba a cargo de Camilo López, el gerente de exterior era el Sr. Evangelista que se desempeñaba en el departamento en donde se elaboraba la estadística de la DEA, cuyo jefe era el Sr. Conde, y que tales funcionarios eran los que tenían a su cargo la confección de la estadística de la DEA; -que desde marzo de 1976, el director del BCRA que intervino en todo lo que fuera el sector externo era el Dr. Soldati, atento a la división de tareas dispuesta por el presidente Adolfo Diz; -que desde el punto de vista del crédito interno requerido por las empresas públicas, la gestión en el directorio estaba a cargo del Dr. Folcini; -que las empresas públicas que no cumplieran las pautas de información no podían acceder al crédito bancario; -que imagina que una comisión del directorio precedida por el Dr. Soldati tenía a su cargo los temas relativos al endeudamiento externo; -que la gerencia a su cargo no se enteró que las empresas públicas que renovaban los créditos externos lo hacían por capital e intereses, y que no estaba al tanto de colocaciones de divisas en corresponsales del exterior por parte del BCRA; -que sabe que el Dr. Diz intentó dotar de mayor trasparencia al sistema pero primó el criterio de “anotar las colocaciones en una libreta negra”; -que en ese momento existía un contacto con la banca Schroeder, que asesoraba a los bancos centrales de distintos países sobre donde colocar sus divisas con un punto mas de rendimiento, pero no se la adoptó por ser cara; -que las proyecciones del balance de pago que se elaboraban era de corto plazo -un año- no se proyectaba en el mediano plazo; -que en marzo de 1976 el endeudamiento interno estaba en el orden de poco menos de U$S 10 mil millones; -que no estaba muy claro si el problema era el elevado nivel de endeudamiento externo o el elevado nivel de concentración de servicios; -que el FMI dijo que había margen para absorber fondos del exterior, sin caer en una crisis; -que el Dr. Diz logró un alivio inmediato al obtener ayuda crediticia externa por U$S 1.000 u 800 millones, y quedó la preocupación en el presidente del banco y otros funcionarios de cual debía ser el margen de endeudamiento externo de Argentina en función de un futuro desarrollo; -que por ello se concretaron los servicios de un técnico del FMI, quien efectuó un análisis y la conclusión era que había margen para el endeudamiento externo, sin peligro de caer en una situación de inviabilidad económica como la que entendía el declarante se estaba verificando; -que el estudio hecho por el funcionario del FMI no lo hizo en carácter de  funcionario del citado organismo, y el informe producido fue dirigido al presidente del banco y el declarante recibió una copia del mismo; -que en dicho momento no hubo alarma alguna, que se justificaba la ausencia de alarma con todas las previsiones con las que se debe tomar un estudio de ese tipo, pues hay variables difíciles de medir; -que la gestión de marras del endeudamiento externo era llevada en forma personal por Soldati, y que cuando una gestión se debía llevar formalmente al seno del directorio del BCRA era a través de la comisión pertinente, y que dicha comisión no rechazó las gestiones de lo que se llevó al directorio; -que de las colocaciones se sabía el monto global no así donde estaban colocadas y en que moneda; -que el servicio propuesto por la banca Schroeder implicaba en que divisas se debía colocar, y no en que lugar se debía hacer, si bien el asesoramiento era caro, ignora porque no fue adoptado; -que con respecto del funcionario del FMI aludido, el mismo no fue contratado administrativamente, sino que el FMI le concedió licencia y el BCRA se hacía cargo de los gastos de estadía y alojamiento.

      h) Pedro Camilo Lopez, se desempeñó en el BCRA, desde 1948, en el período 1976/83 primero, cumplió las funciones de subgerente gral. adscripto, luego, subgerente gral. de Exterior y Cambio, y a partir del 1° de agosto de 1978 hasta el 1° de marzo de 1985, se desempeñó como Gerente Gral. del B.C.R.A.; prestó declaración informativa a fs. 4928/29, y en relación al endeudamiento externo en general y de las empresas públicas expresó: -que Francisco Soldati se ocupaba del sector externo dentro del directorio del Banco, señalando que las empresas públicas negociaban directamente sus operaciones con el Banco del exterior respectivo y luego consultaban al B.C.R.A. al nivel del Directorio; -que la Gerencia de Exterior prestaba asistencia operativa, había funcionarios que asesoraban directamente al Directorio en cuanto a los aspectos operativos y de trámite, y que no se comprometía ninguna operación en el área a su cargo; -que las empresas públicas podían plantear al B.C.R.A. que necesitaban cierto financiamiento externo, la Secretaría de Hacienda autorizaba a tomar créditos y el BCRA se encargaba de los aspectos atinentes a la negociación de los créditos y demás cuestiones; -que cuando se concertaba el préstamo, las divisas entraban al B.C.R.A. y luego se entregaba el dinero al tomador del crédito; -que había un registro donde se llevaba la estadística de la DEA que luego se fue perfeccionando; -que cualquier empresa pública o privada que trae dólares del exterior, lo debe dejar en el Banco Central, y éste les da su importe en moneda nacional; -que al asignarse funciones a los directores, se les asigna áreas de responsabilidad, a la parte de Área Cambiaria en el Directorio se le asignó el tema del crédito externo, no recordando la existencia de normativa concreta sobre las facultades de la Comisión del Directorio; y sobre el tema del endeudamiento externo, quienes participaban eran los Dres. Soldati y Folcini; -que en lo informativo y asesoramiento al Directorio intervenían el Gerente y Subgerente de Exterior, y el Subgerente Gral. de Exterior; -que entiende que el B.C.R.A. a nivel de Directorio y, previas consultas con el Ministerio de Economía de la Nación, decidía qué porción del endeudamiento debía hacerse con el exterior y cuál en el interior; -que las áreas del Directorio que había sido asignadas al endeudamiento externo, eran manejadas por el mismo “muy directamente” (sic), incluso comunicándose directamente con los funcionarios superiores de la Gerencia respectiva; -que Folcini y Soldati se desempeñaban en al Área de Endeudamiento en el Sector Interno, mientras que Soldati lo hacía en el Área Internacional; -que en el BCRA las empresas públicas renovaban sus créditos por el capital más intereses, que esa era una práctica que estaba fuera del manejo del declarante y manejada por el Directorio; -que al exhibírsele un ejemplar de la estructura orgánica del B.C.R.A., referido a la Gerencia de Investigaciones y Estadística Económica y que en su punto tercero establece como su función “elaborar periódicamente los estados históricos y proyecciones del balance de pagos y estados conexos o informar sobre la marcha del sector externo”, si en tal sentido recibió algún informe puntualizando eventuales dificultades en el balance de pagos, dijo que durante el período que se informa, no tuvo, por decisión de las propias autoridades del Banco supervisión directa sobre la Gerencia Indicada, y que no recordaba, ni cree haber recibido dicho tipo de informes; -que en relación a las funciones que ocupaba el dicente y el desempeño en ellas sin tener a su alcance información importante sobre la situación del mercado financiero externo e interno, dijo que en el período bajo investigación, no tenía intervención directa en los referidos temas; -que el Gerente Gral. tenía una suerte de coordinación Gral de las tareas del Banco pero las informaciones eran elevadas directamente al Presidente del Banco sin su intervención; -que en relación a si tuvo conocimiento que el B.C.R.A. hubiese requerido a alguna empresa pública, más concretamente a Y.P.F., que tomara préstamos del sector externo antes de que lo necesitara por su situación financiera, con el objeto de atender necesidades del mercado de cambios, dijo no recordar que eso hubiera sucedido alguna vez; -que en relación al conocimiento que haya tenido respecto de que las divisas ingresadas al B.C.R.A. provenientes de operaciones de créditos externos, en el mismo día el B.C.R.A. colocaba las divisas en la misma plaza de donde ellas provenían, dijo que ello no es tan así, pues dentro de la mecánica del mercado de cambios, el B.C.R.A. compraba las divisas que entraban a su posición, luego dentro de la política de colocación de reservas se pedían cotizaciones a los Bancos del Exterior, depositándose en aquellos que ofrecían mejores posiciones, y no descarta que en algún caso pudo tratarse del mismo banco que hizo el préstamo, pero no cree que haya sido condición del préstamo; -que no tuvo conocimiento que alguien del B.C.R.A. interviniese como gestor o intermediario en las operaciones de obtención de un crédito externo y lo ignora en relación a las empresas tomadoras del préstamo; -que al exhibírsele los expte. del B.C.R.A. Nro. 100.953/76 y Nro. 101.345/76, en relación con la intervención que se menciona en los mismos de los Sres. Narciso Ocampo y Juan Peralta Ramos, dijo que en los primeros días del Gobierno surgido en marzo de 1976, las nuevas autoridades económicas se vieron abocadas debido al déficit de caja del sector externo, hasta tanto se encaminaran las gestiones con los organismos internacionales, a obtener créditos, y que por ello las autoridades de ADEBA gestionaron ante los corresponsales del exterior con el aval de la entidad un crédito transitorio para subsanar las necesidades inmediatas de la Tesorería, y que ello se tradujo en la documentación que obra en los expedientes exhibidos, y que no se puede confundir con una intermediación innecesaria; -que durante su gestión asistía a las reuniones del Directorio para observar las mismas sin intervenir, que las cuestiones atinentes al tratamiento del endeudamiento externo no se trataban allí, sino en otras instancias directamente por los Directores entre sí; -que no recordaba si en alguna reunión de Directorio se trató el problema que podía generar el volumen del endeudamiento externo, y si se había comunicado lo conversado o decidido en tal sentido al Ministerio de Economía de la Nación.

      i) Enrique Eugenio Folcini. Se desempeñó como director del BCRA, desde marzo de 1976 a marzo de 1981, prestó declaración informativa a fs 4618/4678, y en relación a la cuestión del endeudamiento externo en general y de las empresas públicas, expresó: -que prestó especial atención a los problemas fiscales y monetarios, que de la DEA se ocupaba la Gerencia de Exterior, mientras que la Gerencia de Investigaciones Económicas, tenía una oficina especializada en el Balance de Pagos, que los informes de ambas gerencias se sometían al Directorio, previo tratamiento de los mismos por la Comisión N° 1; -que algunos aspectos, específicamente los cambiarios -devaluaciones- los decidía directamente la Presidencia, y eran ratificados luego por el Directorio; -que el BCRA, en el período de su desempeño, sólo se endeudó en 1976 cuando hubo una aguda crisis de pago internacional, del país, inicialmente las gestiones fueron realizadas por la Gerencia de Exterior, con la activa participación del Presidente del BCRA; -que la mejora en la balanza comercial, permitió repatriar capitales fugados en 1975 y cancelar la deuda comercial del BCRA; -que se efectuó un creciente control del endeudamiento externo e interno de las empresas públicas, y que a tal efecto se creó la Gerencia de Finanzas Públicas, que tenía a su cargo el control de las empresas públicas, y que se fijaba anual y trimestralmente los límites de endeudamiento en base a la ley de presupuesto, que el BCRA, no participaba en las negociaciones bancarias, pero ordenaba cronológicamente el acceso al mercado interno y externo de los préstamos sindicados; -que si había un misión negociadora en Europa, se fijaba fecha inicial y final  en que podía negociar y evitar que otra empresa formulara demandas en el mismo mercado simultáneamente; -que para el endeudamiento interno de las empresas públicas se exigía la aprobación de las tasas de interés licitadas, pero a medida que las empresas y los bancos se acostumbraron al sistema, no se exigió más la aprobación previa de las tasas por el BCRA, y se adjudicaba directamente al banco local, el préstamo requerido por la empresa, y luego se informaba; -que el endeudamiento de las empresas, se debió a inversiones de estas, aprobadas por una oficina especial de evaluación de proyectos, y que el endeudamiento fue muy limitado, aportando a tal efecto fotocopias de un informe de la SIGEP, del que surgen los pasivos totales en moneda extranjera en el período 1976/1980, que fue del 52,2 % de la deuda total, pero que en 1982, aumentó al 82,5 %; -que en relación a quien decidía por una alternativa para la financiación necesaria a la empresas públicas, dijo que las alternativas eran el mercado interno o externo, que en cada proyecto se estudiaban las fuentes de financiación, y en el presupuesto anual ,aprobado por ley, se explicitaba la necesidad del financiamiento del sector público no financiero, en externo e interno y posteriormente la Dirección Nacional de Presupuesto comunicaba al BCRA, los cupos trimestrales  para cada empresa; -que en relación a los motivos por los cuales no se financiaron deudas con redescuentos, dijo que en las últimas décadas el BCRA, hizo mal uso del redescuento, mecanismo tradicional de los bancos centrales, como auxilio de última instancia y en consecuencia, con la tasa de interés alta para desalentar su uso, pero que en Argentina fue utilizada sistemáticamente para subsidiar sin autorización del Congreso Nacional a distintas actividades privilegiadas rurales, comerciales e industriales; -que en 1975, se había llegado al extremo de que el BCRA, aprobara un redescuento para un canal de televisión de la Capital Federal, en abierta contradicción a su obligación legal de implementar una política monetaria para el conjunto del país, y no para sectores privilegiados; -que como consecuencia de la desmonetización fue necesario dar a los agentes económicos signos de seriedad, por lo que el Ministerio de Economía se comprometió a no emitir moneda para financiar el déficit público compromiso, que si bien era moral, se hubiera violado otorgando   redescuentos a los bancos comerciales para financiar a las empresas públicas y hubiera generado presión inflacionaria, adicional a los gravísimos problemas monetarios preexistentes, que llevaron al BCRA, a proponer la sanción de una ley que significaba la pérdida para el sistema  bancario comercial, el de poder otorgar créditos sin costo alguno por los depósitos en cuenta corriente que recibía, eliminándose en consecuencia su  señoreaje sobre los depósitos que no pagan interés; -que una medida tan extrema y original no tiene otra explicación, que lograr que subsista el sistema bancario, sin que el gobierno nacional, tuviera que devolver la cuantiosa deuda que había adquirido para financiamiento directo al Tesoro Nacional o a través del otorgamiento de redescuentos a los bancos oficiales; -que si bien existieron problemas metodológicos para medir homogéneamente la DEA, es un hecho, que ésta subió substancialmente medida en dólares corrientes, lo que obliga a pensar que la deuda expresada en dólares corrientes, no es la única ni la más adecuada medida de la capacidad de pago de un país, haciendo referencia el dicente, a un informe del Banco Mundial de agosto de 1981, en el que se hace referencia a comentarios favorables, sobre la relación endeudamiento externo / exportaciones del año 1980, agregando que en 1985, dicha relación desmejoró por el aumento de las tasas de interés y la caída en el volumen y precio de las exportaciones; -que en relación a si el BCRA, dio directivas a YPF SE, para que solicitara anticipadamente a sus necesidades crédito externo, para solventar dificultades del mercado de cambios, dijo que al regreso de sus vacaciones, escuchó quejas de funcionarios de YPF SE, por haberse ingresado un préstamo antes de la controvertida devaluación, atribuida a un acuerdo con el próximo gobierno del General Viola, que no recuerda cuando fue autorizada dicha operación, cree que estuvo de vacaciones, que le sorprende que el BCRA, haya dado ese tipo de instrucciones  cuando su tarea  era ordenar el acceso al mercado internacional de las empresas públicas, que eran las que pedían fecha para salir al mismo; -que con respecto a la renovación de los créditos de las empresas públicas por el capital más los intereses, que en relación a los créditos de largo plazo, ellos fueron negociados a plazos de vida promedio de seis a ocho años en los años 1979/80, por lo que no pudieron existir causas serias para que renovaran dichas operaciones y para los créditos de corto plazo no existían motivos económicos y financieros para no pagar el capital y los intereses, sin perjuicio de que pudieron  existir operaciones de treinta a sesenta días que se renovaron a corto plazo por otros motivos, como ser, demora del embarque, instrumentación legal de un crédito a largo plazo, para lo cual se instrumentó una financiación puente; -que respecto a si las empresas públicas tomaron fondos en una plaza del exterior y el BCRA colocó dichos fondos en la misma plaza, en cantidades equivalentes, dijo no recordar que se haya dado tal coincidencia, y que no debiera  haberse producido en la medida que las empresas públicas vendían sus divisas a  un banco oficial, y que el BCRA sólo podía adquirirlas si había exceso de oferta en el día de su transacción; por otra parte existían criterios tradicionales de inversión de reservas del BCRA que manejaba rutinariamente la Gerencia de Exterior y que no permitía concentrar inversiones en algunos bancos, dado que se operaba con la mayoría de los bancos corresponsales del BCRA; -que en relación a si recibió o requirió de la Gerencia de Investigaciones y Estadísticas Económicas, información sobre la marcha del sector externo en lo concerniente al nivel de endeudamiento, dijo que en dicha oficina  existía una dependencia que calculaba y proyectaba las cuentas del balance de pagos, que eran elevadas al Presidente del BCRA y que en múltiples oportunidades conoció discutió dichas proyecciones, adjuntando un trabajo de la Presidencia de la Nación de octubre de 1988 denominado “El stock de capital en la República Argentina”, del que surge que la inversión en la Argentina en el período 1973/1980  fue la máxima en relación al producto bruto interno, que en todos los años fue superior al 21%, y que alcanzó al sector público y al sector privado.

      j) Francisco Pio Soldati. Se desempeñó como Director del BCRA a partir de mayo de 1976, prestó declaración informativa a fs 4610/4615, expresando en síntesis: -que su obligación principal era asistir a las reuniones del Directorio e integrar algunas de las comisiones integradas por directores del BCRA y el área de su desempeño fue finanzas públicas e investigaciones económicas y sobre el final de su gestión estuvo en la Comisión de Liquidaciones de Entidades Financieras; que al Dr. Folcini no recuerda en qué comisiones se desempeñaba, pero que había varias comisiones en la que tenía un desempeño en común con el Dr. Folcini y que había una Gerencia de Exterior y Cambios, cuyos temas eran tratados por la Comisión N° 1 o N° 3, que tenía a su cargo el área de finanzas públicas e investigaciones económicas y que el dicente integrara; -que en el BCRA, no se gestionaba ningún crédito para las empresas del estado sino que, al ser el Banco el asesor financiero del gobierno nacional, fijaba los cronogramas a los cuales debían someterse las empresas públicas para concurrir a los mercados de capitales y, luego, era informado del resultado de las ofertas que habían recibido de los distintos grupos de entidades financieras, y se había creado una comisión negociadora de los contratos de préstamos, que intervenía una vez que los mismos  habían sido adjudicados, y así llegar a un convenio tipo, en esa Comisión, además de funcionarios del BCRA, estaba integrada por funcionarios del Ministerio de Economía, de Relaciones Exteriores y de la Presidencia de la Nación; -que cuando se discutía el presupuesto de la Nación, la Secretaría de Hacienda una vez determinadas las inversiones a realizar en cada área, determinaba el financiamiento y la moneda de financiamiento de los proyectos a ejecutar durante el año, en los financiamiento se determinaban si los recursos a utilizar iban a ser propios o de otras fuentes, la Secretaría de Hacienda decidía si se iba a hacer uso del crédito interno o externo y las cifras se comunicaban al BCRA  para que lo pudiera compatibilizar con su programa monetario; - en cuanto a la operatoria, el BCRA, una vez conocidos los montos del endeudamiento externo requeridos para las inversiones de las empresas del sector público, y para ordenar la salida al mercado de las mismas, evitando que en un mismo momento estuviesen en el mercado varias empresas compitiendo entre sí, que haría parecer que el monto procurado de financiación era mayor que el real, se fijaba un calendario con el que cada empresa pública podía salir al mercado para conseguir o consolidar financiamiento de corto o largo plazo, calendario que era hecho conocer a la empresa pública con la anticipación adecuada, las empresas públicas cuando iban al mercado recibían los ofrecimientos y previa adjudicación de la operación a una entidad, informaban al BCRA sobre las condiciones obtenidas, este hacía conocer a la empresa su opinión al respecto y las aconsejaba para mejorar dentro de lo posible las condiciones de los créditos, y luego de negociar la empresa pública con el banco del exterior, adjudicaba el crédito; -que en relación a si las financiaciones, a que se viene refiriendo en general, de obras de largo plazo compadecían con el crédito de corto plazo, dijo que dado a que había un calendario que fijaba las fechas para las empresas para recurrir al  mercado y que podrían tener necesidad de fondos antes de esa fecha, se les autorizaban operaciones de corto plazo, que luego se consolidaban a largo plazo; -que en referencia a si se impartieron directivas a las empresas públicas y en especial a YPF SE, para que solicitaran anticipadamente a sus necesidades créditos externos, para solventar dificultades del mercado de cambios, dijo que en 1981, como en años anteriores, la Secretaría de Hacienda había enviado al BCRA los requerimientos de las empresas para el año, y que en muchos casos se les autorizaban a tomar fondos que luego se consolidaban a largo plazo, que para YPF SE, hubo un endeudamiento externo a corto plazo, en febrero/ marzo de 1981,previsto dentro del plan de la Secretaría de Hacienda, pues se consideró que las tasas de mercado de ese momento eran más bajas que las de financiamiento interno, lo cual beneficiaria a YPF SE, al tener que pagar menos costo de financiamiento, que se consolidaría con la operación de largo plazo, por ello el BCRA autorizó esta operación de corto plazo; -que en relación a si no le llamó la atención a que las empresas públicas renovaran sus créditos por capital mas intereses, dijo que durante su gestión de 1976/1981, en principio se renovaban algunos pocos créditos en cuanto al capital, pero cuando se pudieron concretar operaciones de largo plazo, se pagaron puntualmente los servicios de capital e intereses , un ejemplo de esto fue el préstamo de dólares mil millones, que se tomó en 1976, por un plazo de dos años, y en condiciones que eran las mejores que podía obtener la Argentina en ese momento, al cabo de un año, al haber cambiado las condiciones financieras para nuestro país el préstamo fue cancelado; -que en el BCRA, en la gerencia respectiva, tenían informado a la Comisión y al Directorio de los montos del endeudamiento externo y de las condiciones del mismo y dijo que en ese período, si bien la DEA, creció en términos nominales, está estadísticamente demostrado que comparado con distintos parámetros la situación mejoró de 1970 a 1980, a tal efecto adjunto tres fojas, donde constan datos del Banco Mundial sobre la deuda pública de México, Brasil y la Argentina; -que tenía una relación muy fluida con la Gerencia de Exterior que le permitía estar permanentemente al tanto de la evolución de la deuda, incluso sin tener que recurrir a la estructura jerárquica del Banco para obtener la información; -que lo dicho para la Gerencia de Exterior, es aplicable a la Gerencia de Investigaciones y Estadísticas Económicas con la que tenía un muy buen trato, de modo que recibió información correspondiente a proyecciones sobre el balance de pagos y sobre la marcha del sector externo, en lo concerniente al nivel del endeudamiento externo; -que en relación a como ingresaban los fondos tomados por las empresas del Estado, a las mismas, explicó que conforme a la normativa vigente, lo podían hacer por cualquier banco oficial, pero como era época de gran liquidez, en definitiva, en la práctica tenían como destino el BCRA, que los adquiría en el mercado, y la empresa, recibía de esa manera, del banco donde había negociado las divisas, los pesos que necesitaba, a su vez el BCRA, trataba de colocar tales dólares, que constituían fondos de las reservas internacionales, de la mejor manera posible a la mejor tasa, de modo que como principio, no existían tomas y colocaciones simultaneas y en la misma plaza de cantidades significativas de divisas, que pudo haber ocurrido, que en 1976, cuando el BCRA, buscaba incrementar las reservas, que se endeudara para hacerlo, y si el mismo banco pagaba la tasa de mercado, allí se colocaban esas divisas o una parte de las mismas, pero siempre a corto plazo y cuidando de mantener el nivel adecuado de liquidez.

      k) Adolfo Diz. A fs. 4951/5028, presta declaración informativa el ex presidente del BCRA en el período marzo 1976-marzo 1981, con respecto al incremento de la DEA, cuyos aspectos salientes son: -que en relación a la credibilidad que ofrecía la información el BCRA sobre la DEA dijo no conocer detalles del procedimiento de como se recogía la información sobre la DEA; -que son datos estadísticos como todos los datos que surgen del BCRA, que dichos datos no surgen de libro y que la información es suministrada con el mismo margen de credibilidad con que las tienen registrados en libros; -que en relación a si existía en el BCRA, algún mecanismo que en algún  momento diera la voz de alarma de que el incremento del endeudamiento externo produciría dificultades en el futuro, dijo que hasta que dejó de ser Presidente del BCRA en marzo de 1981, la deuda externa pública de la República Argentina, era aproximadamente, entre un quinto y una cuarta parte, de la existente al momento de declarar (9-3-88), que durante el desempeño de su cargo su preocupación eran los aspectos monetarios del balance de pagos y los cambiarios relacionados con la variación de la deuda externa; -que no existía en el BCRA un sistema anticipado que hubieran hecho llamar la atención sobre los peligros que pudiesen plantear un aumento significativo y rápido del endeudamiento externo, muy posiblemente, porque no era necesario, dado el nivel del la deuda en dicho momento, y es muy difícil decir si hubiese habido o no necesidad de establecerlo; -que no conoce en la experiencia intervenciones de los bancos centrales en dicho aspecto, aún cuando no descarta que algún banco pueda usar algún lineamiento para el endeudamiento externo del sector público; -que una circunstancia que agravó el problema en el caso argentino, es la estatización de la deuda externa privada, a partir de 1981, en la que el Estado asumió la responsabilidad del endeudamiento externo del sector privado, en condiciones sumamente favorables para dicho sector, provocando redistribuciones del ingreso y la riqueza, cuyas estimaciones no conoce.

      l) Jorge Alberto Olguin. Director General de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Economía de la Nación, el período 1981/84, prestó declaración informativa a fojas 5249/50, que en relación al tema de los avales caídos otorgados a empresas del Sector Privado por el Tesoro Nacional, a través de bancos oficiales, expresó: -que durante su desempeño como asesor jurídico y como director, intervino asesorando en temas o expedientes vinculados con el otorgamiento de avales por parte del Estado; -que la misión de Asuntos Jurídicos en ese tema, se limitaba concretamente a los aspectos legales del aval a otorgar, y que ninguna otra circunstancia o antecedente era merituado; -que tan solo se dictaminaba si el aval encuadraba en el decreto 8739/72, y a veces otros aspectos vinculados a cuestiones jurídicas, como eventuales garantías otorgadas, capacidad legal de quien pedía el aval, pero lo que hacía al riesgo del otorgamiento, de la promoción y del seguimiento del cumplimiento luego del otorgamiento, no era competencia de Asuntos Jurídicos; -que la Secretaría de Hacienda, formulaba las consultas, a través de la Superintendencia del Tesoro, sobre pautas determinadas, a veces por lo novedoso del tema o por existir oposición de dictámenes, se consultaba a la Procuración del Tesoro de la Nación; -que el otorgamiento de avales, se trataba de una facultad discrecional acorde con el momento político, actividad, sector o empresa a la que se quería promocionar, ya que el aval se vinculaba con un proyecto; -que durante su intervención en Asuntos Jurídicos, desde 1965/85, la Dirección nunca inició una acción judicial para recuperar lo debitado por avales caídos, ni tuvo la posibilidad de hacerlo pues nunca tuvo documentación habilitante, y asimismo ignora si el BANADE, el Banco de la Nación Argentina y el Banco Ciudad de Buenos Aires iniciaron ejecuciones; -que solo una vez, en la gestión de Roberto Alemann, a través de Jorge E. Bustamante y de Manuel Solanet fue instruido para reunir antecedentes e iniciar acciones judiciales por los avales caídos, y dado lo novedoso de la directiva, el deponente solicitó ser instruido por una resolución para iniciar gestiones extrajudiciales dado el volumen de las sumas adeudadas y las características de las empresas deudoras; -que antes de tener la documentación, cosa que no logró, recordó que remitió cartas-documentos, lo cual provocó la visita de los directivos de las empresas, entre ellas, ACINDAR y PAPEL DE TUCUMAN S.A., sus directivos sostenían que las empresas incumplían por responsabilidad del Estado, que no habría cumplido alguna prestación comprometida para la promoción o el fomento; -que luego de la guerra de las Malvinas y del alejamiento de Alemann no recuerda haber realizado otra gestión vinculada con los avales; -que se solicitó la documentación y no se logró la misma hasta fines de 1983; -que cree que no se inició ningún juicio, expresando el dicente que impuso de la imposibilidad de promover acciones judiciales, por falta de documentación a algunos de los Secretarios de Estado a los que se refiriera anteriormente (Bustamante - Solanet); -que los juicios pudo haberlos iniciado alguno de los bancos intervinientes en el proyecto presentado por la empresa a la que se le otorgó el aval, razón por la que no se habían remitido los antecedentes a asuntos jurídicos; -que durante la gestión del dicente y para la atención de numerosos pleitos que se iniciarían luego de 1981, se organizó un grupo que atendía exclusivamente los procesos judiciales que hacían a los eventuales juicios que se hubiesen iniciado de haberse obtenido la documentación.

      ll) Guillermo Walter Klein. Se desempeñó como Secretario de Estado de Programación y Coordinación Económica en el período que va del 30 de marzo de 1976 al 29 de marzo de 1981, prestando declaración informativa a fojas 5296/302, que en relación al tema del endeudamiento externo en general y de las empresas, expresó: -que atento a lo establecido en la ley n° 19328 y su decreto reglamentario n° 3552/75 y resoluciones ministeriales y de Secretarías de Estado, las reparticiones del Sector Público debían requerir autorización para salir al mercado internacional de créditos; -que el procedimiento era que las empresas informaban al Banco Central de la República Argentina sus requerimientos, y la autorización se vinculaba con el presupuesto de cada año; -que los funcionarios del Ministerio de Economía de la Nación, Secretaría de Hacienda, y BCRA se reunían con funcionarios de la Presidencia de la Nación y los Ministros y Secretarios de Estado de distintas jurisdicciones, y sobre la base del presupuesto exterior y las estimaciones, se calculaban o estimaban los gastos e inversiones del próximo ejercicio; -que en la Secretaría de Hacienda se estimaban los ingresos por impuestos, aduanas y tarifas de servicios públicos, y el BCRA elaboraba un programa monetario; -que el trabajo de elaboración del presupuesto era intenso, que si bien cada proyecto era bueno, el conjunto de todos era irrazonable desde el punto de vista presupuestario; -que el Instituto de Planificación Económica evaluaba los proyectos de inversión y determinaba las tasas de retorno; -que en los proyectos se tomaba en cuenta la necesidad de financiamiento, y con la aprobación del presupuesto se aprobaba el monto de endeudamiento y su distribución por empresa así como la proporción de crédito interno y externo; -que los niveles de discusión del presupuesto eran: primero a través de funcionarios técnicos, segundo con funcionarios de nivel de las distintas jurisdicciones, y tercero posteriormente era llevado al seno del gabinete nacional y se aprobaba, elaboraba y se remitía a la Comisión de Asesoramiento Legislativo (CAL); -que en la asignación de crédito externo e interno, se tomaba en cuenta su incidencia en el mercado interno por las tasas, y que en esa época había preferencia por las tasas de interés de los créditos externos; -que la Secretaría de Hacienda informaba al BCRA los cupos de crédito interno y externo para cada empresa, luego se informaba a la Secretaría Jurisdiccional que correspondía a cada empresa; -que en la Secretaría de Hacienda quedaba un calendario trimestral, y las empresas coordinaban con el BCRA las salidas al mercado externo o interno de créditos; -que las salidas al mercado externo era coordinadas, pues muchas demandas simultáneas encarecían el crédito; -que se coordinaba con las empresas las condiciones financieras de cada crédito, como ser tasas y plazos; -que en 1976/80, en base a este programa, las condiciones para el crédito externo mejoraron, pues había confianza, tanto con respecto al pasado o a otros países, se obtenían bajas tasas y plazos largos, y se acordaban las mejores condiciones de negociación y las cláusulas contractuales; -que intervenía en esta etapa para cada crédito la comisión de financiación del BCRA, el Ministerio de Economía de la Nación y representantes de cada ente estatal; -que si la operación requería decreto de autorización se elevaba al secretario jurisdiccional, y con intervención del BCRA pasaba al Ministerio de Economía de la Nación y luego a la Secretaría General de la Presidencia; -que intervenían en la elaboración y discusión del presupuesto por la Subsecretaría de Programación y Coordinación Económica, el Licenciado Llambías y el Ingeniero Solanet, por la Secretaría de Hacienda -Dirección de Presupuesto- los licenciados Miguel Bolivar y María Teijeiro, así como el Subsecretario Tachi, por el BCRA, los Dres. Diz, Folcini, Soldati y Machinea, desconociendo a los participantes en cada contrato por la empresa, suponiendo que eran los directores de finanzas de las mismas, que en los aspectos formales del contrato recuerda que por el Ministerio de Economía intervenían los Dres. Guillermo Cavanellas y Julio Cueto Rua (h); -que el control de la DEA, lo llevaba el BCRA, la información era de carácter estadístico, que en el período 1978/79 hubo cambios metodológicos en la forma de llevar la estadística de la citada deuda; -que el Ministerio de Economía no llevaba estadística de la DEA, pero sí la conocía y la tenía en consideración a través de la información que recibía del BCRA; -que los países en desarrollo son importadores de capital, que los países avanzados pasaron también por esta etapa, y que el ahorro externo es complementario del interno, y contribuye a acelerar el proceso de crecimiento; -que con respecto a las inversiones directas de capital hay quienes temían entregar la soberanía del país, y por ello se señalaba la preferencia por endeudarse y dejar los factores productivos en manos nacionales, y en otros casos si la deuda aumenta mucho era preferible la inversión directa; -que entiende que en el período aumentó la deuda externa, pero aumentó la capacidad de pago del país, que la deuda externa neta de reserva gira en torno a los U$S 20 mil millones, a ello como corrección debe agregarse el cambio de sistema en el cómputo de la deuda y la inflación propia del dólar; -que se debe tener en cuenta el volumen de las exportaciones para el pago del servicio de la deuda, y que en ese aspecto hubo una mejora de 1975 a 1980; -que el alza de los precios del petróleo desde 1971 en adelante, hizo que el superávit de los países exportadores de petróleo en sus balances de pagos fuera colocando sus reservas en los mercados de capitales de los países desarrollados, y estos luego los reciclaron a los países en desarrollo, que Argentina no pudo acceder a estos fondos a partir de 1971 por su situación económica, pero sí a partir de 1976, en la que tenía mejor capacidad para hacerlo; -que los recursos productivos de un país dependen de las inversiones y de la eficiencia en el manejo de los recursos; -que en el período de su desempeño la inversión alcanzó a U$S 40 mil millones con un componente de un 25 % de bienes importados, y en todas las áreas, como así también en la inversión privada; -que a fin de 1980 todo el panorama se nubla por cambio en la política económica, situación que se fue agravando en 1981; -que no recuerda que YPF S.E. haya sido autorizada a tomar créditos en el exterior para afrontar los gastos corrientes; -que en el período 1981/2 como consecuencia del aumento de las tasas de interés y de la guerra de las Malvinas, Argentina empieza a sufrir una expatriación de capitales, y que luego de la moratoria requerida por México, hay un gran sacudón, y que ello no hubiera ocurrido de persistir en la política económica como lo hizo Chile.

      m) José Alfredo Antonio Martínez de Hoz: Prestó declaración indagatoria a fs 5304 y manifestó que en relación al crecimiento de la DEA expresó, entre otras cuestiones: Que es cierto que durante el período 1976/1980, el endeudamiento externo creció, pero también crecieron las exportaciones, con cuyos recursos se paga el servicio y la amortización de la deuda.- Que como las exportaciones crecieron un 200%, en el período 1976/1981, cifra récord histórica de los tiempos modernos, paralelamente creció la capacidad de pago de nuestro país, con lo cual al final de dicho período, el volumen de la deuda externa total neta, era dos veces y media el volumen de las exportaciones del último año del período, o sea la misma relación de 1975, lo cual demuestra que no se había empeorado la situación del país, sino que se había mejorado al utilizar sus mayores ingresos, como respaldo para capitalizar el país en nueva obras.

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