20) Informe pericial sobre endeudamiento de YPF.

     Obrante a fs. 3864/75, 4317/329 y 4400/405, fue realizada por los peritos oficiales Fernando Curat y José Robles y los peritos ad-hoc William Leslie Chapman, Alberto Tandurella y José A. Gomáriz, atento a lo dispuesto en la causa N° 9561, luego acumulada a la presente; se hizo sobre la base de la información obtenida en las distintas reparticiones públicas y de los estados contables correspondiente a los ejercicios cerrados al 31 de diciembre de 1976 a 1980 y auditados por SIGEP, los cerrados al 31-12-81, aún no estaban confeccionados.-

      Luego de analizar los cuadros comparativos de los balances y estados de resultados, la situación financiera o liquidez inmediata, la situación del patrimonio neto y del endeudamiento no corriente, los ajustes de los ingresos para tener en cuenta la inflación, los impuestos sobre la venta de productos, los cargos y gastos de explotación, la relación entre ingreso netos por ventas y capital neto invertido en el patrimonio neto, concluyen:

      a) Que relacionado con el activo total, tal como surge de las cifras analizadas, el endeudamiento total de YPF no evolucionó desfavorablemente en el período 1976/80, por lo que opinaron que no puede decirse que la gestión de ese período comprometió al patrimonio por esa sola causa, de manera de poner en peligro el activo total de la empresa.-

      b) En relación a si los intereses de YPF, desde el punto de vista económico-financiero, fueron perjudicados por dicha  gestión, consideran que el patrimonio de YPF “se hallaba comprometido” por los resultados negativos y el gran endeudamiento de la empresa. La situación de continuas pérdidas de explotación entre 1976 y 1980 indicaba una defectuosa administración o conducción económica, por causas aún no determinadas, pero que afectaba negativamente los intereses de la empresa, la acentuada iliquidez de la empresa, añadida al considerable endeudamiento en moneda extranjera, colocó a la empresa en una creciente situación de iliquidez de mediano plazo que sólo podía ser resuelta por medio de refinanciaciones continuas de su pasivo en moneda extranjera que aumentaba sensiblemente. Si se tiene en cuenta que las deudas contraídas lo eran sin seguro de cambio, pero con el aval del Tesoro Nacional, se advierte que de una manera u otra, ese pasivo creciente, expresado en manera local, colocaba a la empresa en la obligación de proveerse de mayor cantidad de financiación local, o de transferir eventualmente su deuda en moneda extranjera al Tesoro Nacional. Puesto que los resultados de explotación eran negativos y aún después de ajustados por inflación magros para producir fondos para proveer al pago de lo adeudado en moneda extranjera, ello vaticinaba que la empresa quedaba a merced de la refinanciación ilimitada.-

      c) Los resultados de la gestión 1976/81, comparados con 1971/75, muestran un deterioro gradual de la situación financiera a corto plazo (relación del activo corriente con el pasivo corriente), si bien en épocas de inflación ello podría considerarse ventajoso, al mismo tiempo que riesgosa, situación que podía ser resuelta por las garantías del Gobierno Nacional y la refinanciación del endeudamiento a corto plazo en deudas no corrientes, como efectivamente hizo la empresa, el endeudamiento en moneda extranjera creció en 1978/80, sin que fuera evidente un incremento paralelo de los ingresos de explotación que permitiera amortizar la deuda con recursos propios en el corto y mediano plazo.-

      d) La empresa tenía solvencia mediata para hacer frente a su pasivo, pero la solvencia inmediata era crítica, con una iliquidez tal que el manejo financiero de la empresa era riesgoso, no puede decirse que la empresa se había obligado por encima de sus posibilidades, ya que teniendo en cuenta el eventual apoyo del Estado Nacional estaba en condiciones de continuar endeudándose a través de refinanciaciones que incluyeron intereses y que fue agravando el endeudamiento en moneda extranjera a mediano y largo plazo, de manera que la solvencia inmediata quedaba cada vez más comprometida.-

      e) Consideran que al 31-12-80 la situación que surge de los estados contables de YPF no era de “quiebra del patrimonio” en el sentido de desaparición del patrimonio o su disminución a niveles muy reducidos, o que pudiera decirse que el activo era prácticamente de propiedad de los acreedores. Que la empresa no verá gravemente afectado su patrimonio neto, gracias a la valorización en términos monetarios de su activo, por el otro lado la gestión empresaria no podría calificarse de exitosa, por cuanto era deficitaria y sin duda había provocado una reducción del patrimonio neto, por más que este mejorara en pesos por la simple desvalorización monetaria.-

      Y en su conclusión final consideran que las restricciones impuestas a YPF en la política de precios de sus productos, el endeudamiento en moneda extranjera y la iliquidez inmediata, afectaron singularmente la situación económica-financiera de la empresa entre 1976/80. Al 31-12-80, se hallaba en un estado en que sólo gracias a los ajustes de valores, entre ellos el revalúo técnico permitió mejorar la situación contable de su patrimonio neto. La empresa mostraba pérdidas de explotación y su situación financiera de corto plazo era precaria, resolviéndolo con la refinanciación de sus deudas y contrayendo obligaciones en moneda extranjera, éstas contraídas sin seguro de cambio y registrado a un tipo de cambio oficial regulado constituían riesgos futuros que al 31-12-80 no se preveían como de efecto inmediato. Pero la situación era potencialmente peligrosa  para la estabilidad financiera futura, no bien se modificara el tipo de cambio, con las fluctuaciones de un mercado libre de cambios.-

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