El saqueo al pueblo argentino y el despojo de su vocabulario.

                                                                                                                                                         Por Julio C. González

    La incautación de los depósitos bancarios del pueblo argentino fue simultánea a la imposición del vocablo denominado "corralito".
    Estamos ante el único caso, el mundo civilizado, en que una banda de delincuentes impone a sus víctimas un eufemismo lingüístico para denominar el delito con el que han sido damnificados. Las víctimas no cuestionan el nombre impuesto al despojo. Lo aceptan. Y con golpe cacerolas y otros objetos metálicos y rompiendo vidrieras hicieron efectiva una acepción que el término "corral" tiene en nuestro maravilloso idioma español. Porque una de las admisiones del término corral es: "teatro" donde se representaban en las comedias porque antiguamente estaba descubierto.
    Drama es la palabra de origen griego que significa "acción". La "Acción" puede ser una tragedia o una comedia. Aquí estamos frente a la paradoja que lo que es tragedia para todos los sectores del pueblo argentino es denominado como comedia por los medios masivos de comunicación financiados con costosísimos avisos clasificados por los bancos y financieras delincuentes y sus encubridores.
    Las víctimas, huérfanas de toda la conducción, realizan diariamente actos dramáticos sin exigir al rezago del poder público "actos jurídicos" para rescatar lo que es suyo. Suyo propio y de varias generaciones de trabajo acumulado por sus descendientes a través del sacrificio del ahorro.
    Gobierno no hay. El que legitimó saqueo (De La Rúa - Cavallo). El ex gobernador que lo sucedió puso fin a una semana de gestión de la misma manera. El subsiguiente y actual hace causa común con el poder de los bancos y financieras. Las víctimas no cuentan. Las pobres víctimas ofrendan y arriesgan sus vidas, afirmando el significado teatral de la palabra "corral" que hemos referido antes.
    El único beneficiario de todo lo ocurrido es el tomador del "dinero financiero" y sus incondicionales erróneamente denominado "políticos", en vez de "recolectores de votos para la estafa ideológica". Ellos forman los partidos políticos, alteración de palabras con las que debe limitarse a los políticos partidos. Porque un partido político es un conductor fragmentario o poseedor que una capacidad cognoscitiva muy parcial o segmentada.
    Que estos individuos con fragmentos cognoscitivos, morales y éticos cumplen el rol histórico de mantener la "dependencia Argentina" o "adquirir dominación extranjera" y "la corrupción" o "delito permanente y continuado" y es causa de esa dependencia. Los delincuentes (corruptos) en los cargos públicos son la mejor fuerza de ocupación de un país por sus enemigos de otras latitudes. Es un ejército de conquistadores invisible.
    La audacia máxima de la dependencia y sus gestores fue la de un diputado de dominado Mario Cafiero quien viajó a Londres para proponer que se declare la quiebra de la Argentina y que esa quiebra sea administrada por los principales bancos londinenses privados y públicos como el "Banco de Inglaterra" (Página 12 del lunes 14 y martes 15 de enero de 2002).
    La "dependencia Argentina" por sobre todas las cosas así actuó siempre en el régimen "falaz y descreído" que nos ha dominado desde 1810.